30.4.09

Seductor on line



Desde hace rato que no alimentaba esta madre con algo, algo como esto del maestro Angel Boligan Corbo, si eres adicto al chat, videalo bien.... Puede ser la muñeca con la que platicas en lugar de trabajar.

La pagina del maestro es: http://www.boligan.com/

12.3.09

axiomas

"Todos los peinados se caen. Si te golpeas la cabeza, todos los peinados se caes"

Claudio O.Benitez

abusadillo

"El que coge gordas, coge mas."

19.2.09

ups, ¡me moje!

Esa era una buena tarde, en mi cabeza desfilaban una serie de palabras, ideas, sentimientos, todo lo que necesitaba para escribir, incluso tenía una historia en mente. Sería sin duda un cuento corto. En clase, una exposición desabrida; hablaban sobre el conocimiento y la ciencia. Asistir a una clase en la que eres el mayor supone varios convenientes, e inconvenientes. Por un lado, captas y comprendes con la facilidad que la edad y los kilómetros recorridos te brindan, digieres mejor las cosas y tu experiencia te hace más susceptible al conocimiento. Por otro lado es frustrante. La maestra hacía todo lo posible por motivar a que los alumnos dijeran algo, tan solo algo. Repetía una y otra vez: ¡Vamos, si sabemos! Y el grupo simplemente nada. Fui yo quien, atentando contra la buena historia que estaba cocinando en mi mente, hablaba y hablaba sobre el tema, mas como una conversación con la facilitadora que como una aportación para el grupo. Si yo me sentí incomodo, no me imagino como se sintió la maestra. Nadie opinaba, nadie participaba, nadie existía. Solo los tres compañeros con cara de asustados al frente, leyendo unas no buenas diapositivas sin saber en lo absoluto de que hablaban. La clase terminó, afortunadamente. Hasta me regalaron un punto, punto que sinceramente ni lo necesito ni me importa.
Al abandonar el aula todo el desmadre de ideas que traía desde hacia ya rato en la cabeza comenzó a tomar forma. Era uno de “esos” momentos aptos para escribir. Raramente estaba yo cargando con mi ordenador lo cual era perfecto. Solo necesitaba tomar asiento y comenzar a escribir, y escribir y escribir. No tenía prisa por nada. El plan era levantarme de mi lugar hasta que mis dedos dijeran ¡hay estuvo, ya párale! Pero eso no pasó. Busque un cómodo lugar en donde posicionarme, y vi una mesa con sombrilla ocupada solo por una mujer, no la observe con detenimiento, mi mente estaba en mi cuento, una historia que necesitaba ser contada. Ella estaba traca traca con su portátil (cosa rara, lo único que recuerdo fielmente –era una hp-), y por el gesto de su cara, me aventuro a pensar que chateaba. No hable, simplemente toque con mis uñas la mesa, como cuando en el domino no se tiene la ficha siguiente, y los golpecitos a la mesa son el “paso”. Ella levanto su cara, hermosa. Eso fue lo primero que pensé, hermosa. Y ya. Todo lo que traía en la cabeza se convirtió en un bla-bla-bla-bla sin ton ni son, la creatividad voló, el cuento que se iba fraguando a fuego lento desapareció. Sus ojos me habían capturado, no recuerdo si le pregunte algo, si estaba ocupado o no, pero sonrió y yo tome asiento, abrí mi portátil y sumamente convencido a escribir, comencé a hacerlo. A los pocos minutos se acerco alguien con ella, su voz fue dulce, melodiosa. Yo escribí, si, puras pendejadas. Entré a mi blog, revisé algunos escritos, pero nada, no podía armar de nuevo esa idea tan elaborada que traía conmigo. Ni siquiera pude hablarle, me dio miedo. Sentí temor de su presencia, de sus ojos. Temí cruzar palabra con ella, sentí tanta atracción, que corrí. Aun cuando yo iba a abandonar la escuela como a las nueve o diez de la noche, tome mi celular y le llame a mi esposa, preguntándole en donde estaba y a que hora se desocuparía, extrañada, accedió a pasar por mí. Me levante embelesado aún por ella. Cuando ella se percato que yo huía cobardemente, me pregunto: ¿ya? Y yo no hice mas que decirle “me serviste de inspiración por un momento, espero verte pronto con mi máquina en las manos”. Mentira. Lo único que hizo fue que pensara muy seriamente en ser infiel, en tomarla en mis brazos y acariciar su cuerpo, besar la extensión de su piel, saciar mi sed animal de sexo, sexo, sexo. Y desde entonces no hago otra cosa que pensarla, no imagino ni imagine un panorama del ¿que hubiera pasado si? no plantee ni planteo historias soñadas preparatorianas de hablarle y conocerla, y decirle un montón de cosas. No. No fue esa clase de impresión de sueño. La siento tan real que sin duda tomaré valor y entonces elegiré un camino de dos posibles, el primero es no propiciar un encuentro con ella, seguir siendo un marido fiel y leer esto con una sonrisa en el rostro. El segundo camino es sentarme en la misma banca y propiciar un encuentro, no pretendo su amistad, no podría ser así. Una hembra como ella no me sirve para amiga (a menos claro que sea una “amistad” muy especial, en que no nos importe nada y copulemos como conejos cada que se pueda, pero eso si, siendo solo “amigos”) cuando le dices a una amiga que se te antoja, quizá se moleste contigo, quizá solo sonría, pero difícilmente podrá abandonar su ética de amiga y comenzar a pensar por ti, por tu hijo y claro, por tu mujer. Amigos no.
Y aquí estoy, sentado en una banca de pic-nic, sin recordar su rostro, solo sintiendo y sintiendo ganas de que vuelva aquí, de que pase y sus ojos iluminen mi alma otra vez, que lea esto y tome lo que quiera o pueda tomar, espero que sea a mí. Ahora mi historia es triste, no tengo musa, no tengo historia, solo ganas. Y legañas.

17.2.09

Encabronamiento positivo

Estoy enojado, tengo varios días con mis sentidos sumamente alterados, y es, creo yo, por la maldita sobriedad. No he quemado rama ni he tomado alcohol. !Mi cuerpo lo necesita! jajaja, !que vacota!

Estoy hasta la madre de mi vida,y en este proceso de encabronamiento lo mejor es cambiar. Plantear mis metas a corto plazo con un carácter de vital. Necesito hartarme (no necesito hartarme, ya estoy hasta la madre) del auto que manejo, de la casa en donde vivo, de lo que ignoro. La universidad me esta abriendo panoramas diferentes, además de disfrutar de las chicas que son muchas y muy variadas, las clases también sirven. No solo erecciones vengo a conseguir a la UAN, vengo por conocimiento puro, conocimiento aplicable.

Mi comadre me quedó mal. Esa es la primer parte del desarrollo del que me refiero. La barrera que supone el temor al rechazo lo tengo que convertir en un motivante para seguir adelante, para fracasar un chingo de veces, ya que como dijo el gran Thomas Alva Edison cuando lo cuestionaron sobre sus pinchemil fracasos, no son fracasos, ahora conozco pinchemil formas que no van a funcionar, y que sin duda me acercan a la que SI va a funcionar. Con esto en mente comienzo una nueva etapa, una nueva etapa. El avance que necesito tener es gradual e integral, en este proceso van implicitos todos los que conviven conmigo, mi mujer, mi hijo, mis compañeros de trabajo, mis padres, mis colegas estudiantes, en fín, Toodos, como dijo la viejita.

Tengo ya a una buena aliada, la disciplina. ya me estoy disciplinando, estoy entrenando por primera vez como es debido, con ciencia aplicada, ya hasta compre un ejemplar de Runners Worl y es un mundo de conocimiento en eso de la corredera. Hace algunos ayeres, viendo el tennis, observé a un tenista amarrar sus agujetas, me llamo ucho la atención en la forma que lo hizo. Ese pequeño detalle de las agujetas es mucho muy importante no solo para un corredor, sino para todas las personas. A partir de eso, y de una caricatura de SpongeBob Squarepants, en la cual la esponja amarilla desata sus cordones y se da cuenta que no los puede atar de nuevo, ¡ya que no sabia! me puso a pensar demasiado en los cordones de mis zapatos, Y me dedique por algunos días a observar nudos de cordones, y preguntar técnicas de amarrado. Y si, tal y como o esperaba, ese tema no tiene eco. A todas las personas que pregunte me observaron con una cara de bobo infantil, y al final nadie tuvo una técnica propia o adecuada de amarrar sus cintas. Hasta que invertí treinta pesos en conocimiento, y entre el conocimiento incluido en mi inversión, que me encuentro con un artículo sobre ese pequeño detalle, las cintas. Y con una persona que incluso escribio un libro al respecto, es hombre se llama Ian Fieggen, y tiene una técnica propia para amarrar sus cintas, y funciona de lujo, es simplemente revelador. En la página de este tipo, vienen varias formas, nudos y técnicas para que tus cordones queden firmes, se aprieten al caminar, y por supuesto, que no se desaten.
La página es http://www.shoe-lacing.com/

Quien lo iba a pensar, no cabe duda como una pequeña idea, seguida con fé, puede hacer que nuestra vida cambie. Tengo que buscar esa idea, mi purple cow.